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VÍDEOS SANOS

20 de junio de 2012

Cuento: Las estrellas del árbol de Navidad.

Las estrellas del árbol de Navidad

Vera y Marco han llegado hoy al colegio, los dos traen algo que contar muy interesante, y es que ayer, fueron de compras con sus papás, y vieron que habían colocado un portal de Belén en el colegio, así que los dos van corriendo a contárselo a la profesora.
-    Había un portal- Dice Vera.
-    Si, con un bebe- Dice Marco.
-    Y también estaban José y María- Dice Vera.
-    Y los pastores- dijo Marco.
-    Tranquilos chicos- les dice la profesora- ahora os voy a explicar porque han puesto el portal de Belén.
Sentaros y escuchar, les dice la profesora, y ellos obedecen.

“En un pequeño portal, en la ciudad de Belén, nació un niño, al que su papá y su mamá, llamaron Jesús.

Un arbolito que vivía al lado del portal, oyó al bebe llorar y se alegró mucho de que el niño Jesús ya hubiera nacido.

Una noche, el arbolito estaba mirando las estrellas, sobre todo una que brillaba mucho en el cielo, y también, miraba a los pastores que iban al portal de Belén a llevarle regalos al niño Jesús.
El viejo arbolito se dio cuenta de que él no podía regalarle nada, y se puso muy triste.

Un angelito que iba a visitar al niño Jesús, se dio cuenta de que el arbolito estaba llorando y paró para hablar con él.

-    ¿Qué te pasa, arbolito?- Le pregunto el angelito.
-    Estoy muy triste- dijo el arbolito- Ha nacido el niño Jesús y no puedo darle un regalo muy bonito.

El angelito se puso a pensar y de repente, se le ocurrió una gran idea, iría a buscar al angelito más sabio y los dos juntos ayudarían al arbolito.

Después de un rato, los dos angelitos fueron a ver al arbolito.

-    ¡Ya lo tengo!- dijo el angelito más sabio- podemos subir al cielo y cogeremos las estrellas que más brillan.
-    Pero, yo no puedo volar- les dijo el arbolito.
-    No importa- dijo el otro angelito- Nosotros te ayudaremos.

Los dos angelitos subieron al cielo y todas las estrellas empezaron a brillar con mucha fuerza.

-    Tenemos que llevar las estrellas más bonitas, para que, cuando el niño Jesús las vea, sonría- dijo el angelito más sabio.

Poco a poco, los angelitos fueron bajando las estrellas al niño, y el arbolito se las iba poniendo en sus ramas, hasta que todas estuvieron llenas y brillantes.

El arbolito se puso muy contento, tenía una gran idea, cada vez que el niño Jesús, se pusiera triste, el arbolito movería las ramas, y así las estrellas brillarían.

Con toda la luz que le daban las estrellas, el arbolito, fue caminando, pasito a pasito, hasta la puerta del portal.

Cuando estuvo delante del niño, se inclinó y le sonrió mientras movía sus ramas.

Entonces los ojitos del niño Jesús, brillaron de felicidad al contemplar las luces de las estrellas que bailaban en las ramas del arbolito”.

Y por eso, actualmente, adornamos el árbol de Navidad en nuestras casas, para recordar que ese día, celebramos que el niño Jesús ha nacido.

Y tú, ¿Pones el Belén o el árbol de Navidad en tu casa?

1 comentario:

  1. Jo, yo este año no lo puse, se acaban las tradiciones, ni siquiera pongo ya el calcetín lleno de tomates la noche del 5 al 6 de enero para los Reyes Magos.

    Saludos profe, bonito cuento.

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